sábado, 12 de diciembre de 2015

Despedida en contra del corazón


Son las 4 de la tarde, estoy en frente del ordenador escuchando Rivers flows in you de Yiruma, y sale a volar mi imaginación pero hoy no me sale escribir algo alegre, hoy quiero sanar mis heridas expulsando estas palabras que están tan dentro de mí.

Estoy empezando a ser consciente de que en la vida aparecen personas muy importantes pero en el momento inadecuado. Y es duro enfrentarse a esa cruda realidad. 

Sabes que esa persona puede ser la llave de tu felicidad pero aún necesita tiempo para que pueda encajar en la cerradura de tu vida. Quizá en unos meses, en unos años, solo el destino lo sabe.

La vida es corta e intensa y no es justo que las personas tengan que vivir en el pasado, malviviendo en el presente para tener un digno futuro.

En la vida hay que tomar la decisión de dejar fuera de tu círculo más íntimo a personas que amas con todas tus fuerzas aunque te duela desde lo mas profundo de tu ser.

No me gustan nada las despedidas y menos esas que están arraigadas al corazón, esas que duelen, que te manchan el alma, que te hacen sentir vulnerable, que te hacen llorar, esas que no quieres pero que sabes que tienes que hacer porque si no, no podrás seguir adelante. 

Es duro despedirse de alguien al que amas pero la vida continúa y vendrán otras experiencias, otras personas y el tiempo curará las heridas. 

Volveré a reir, a emocionarme con un beso, a sonrojarme con una mirada o a ruborizarme con un cumplido.

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